Make your own free website on Tripod.com

ENLACES

FRENTE POPULAR

PCMLE

JRE

MUSICA

BLOQUE PARLAMENTARIO

ACUERDO DE LA BASE DE MANTA, ¿dignidad o claudicación?

I LA POLITICA ITNERVENCIONISTA DE ESTADOS UNIDOS

La política norteamericana de intervención abierta y descarada, la invasión de los marines norteamericanos y/o de los ejércitos regionales, siguen presentes.  Esa política es utilizada cuando la lucha de los pueblos avanza, cuando sus acciones no pueden ser detenidas por los gobiernos dóciles. No han escatimado esfuerzos en invadir a Panamá, Grenada, en imponer un inhumano bloqueo a Cuba y ahora amenazan con intervenir directamente en Colombia.

 Parte de esta política es la utilización de la Organización de Estados Americanos, la Comunidad Andina de Naciones,  Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, la Doctrina de Seguridad Nacional Corporativa, los Conflictos de  Baja Intensidad, con el propósito de intervenir en los asuntos internos de los diversos países del continente, incluyendo planes militares reaccionarios.

 Según la visión norteamericana del “nuevo orden” mundial se ha planteado que la soberanía nacional ya pasó de moda, que es un concepto obsoleto y que ahora debe ser sustituido por la globalización, por lo tanto ya no se necesita de instituciones militares nacionales, por lo que los países de la región deben asimilarse a los Estados Unidos en su economía, gobierno, cultura y estructura militar.

En el marco de la política intervensionista norteamericana y luego de la reunión de Ministros de Defensa de los países de la región, realizada en 1995, se dio inicio a la aplicación de la política de Seguridad Nacional del Gobierno de Clinton, la misma que se basa en el concepto de “Seguridad Corporativa”, que obliga a todos los países a sujetarse a los dictados norteamericanos para proteger los intereses de esa potencia.

 Para enfrentar al narcotráfico, del que se enriquecen, y al “terrorismo” como ellos llaman a los pueblos que luchan por sus derechos, se han propuesto medidas preventivas y dentro de ellas la constitución de Bases Militares Yanquis en distintas partes del continente, entrenamiento a tropas latinoamericanas en los institutos imperialistas como la Escuela de las Américas, las Maniobras Unitas y, las visitas directas a los gobiernos serviles de los Estados Unidos.

Los promotores de la política de Seguridad Nacional Corporativa ponen como condición que para que los Estados de la región cuenten con la protección de Estados Unidos, deben limitar sus fuerzas militares a las estrictamente necesarias, se exceptúa a las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos y de los países que forman parte de Fuerzas Multinacionales.   La contribución de los norteamericanos es con la tecnología; y la de los países con los soldados y, lógicamente, con los muertos. 

 La intervención norteamericana continúa ahora, para el control de la Cuenca del Río Amazonas, tal como lo señalara la XXIII Confe-rencia de Ejércitos Ameri-canos, reunida en Bolivia en diciembre de 1999.

Con el auspicio del Comando Sur del Ejército de los Estados Unidos y con la participación de efectivos de Argentina, Bolivia, Ecuador, Brasil, Paraguay, Perú y Venezuela, se desarrolló la OPERACIÓN DE MANTENIMIENTO DE LA PAZ SUR 99, el mismo que simuló una guerra civil en un país determinado y concluyó con la realización de elecciones.  Durante este ejercicio, la fuerza multinacional se ubicó en sitios estratégicos, atendió a los refugiados en un país vecino.  Este ejercicio coincidía con lo que ocurre actualmente en Colombia.

Como parte de la política intervensionista de los Estados Unidos para preservar sus intereses en la región recordemos algunos hechos:

 A principios del siglo XIX, Estados Unidos estableció en las Islas Galápagos una primera base naval para atacar a los barcos ingleses que navegaban por el Océano Pacífico, esto ocurrió en 1812.

Durante la II Guerra Mundial, el Pentágono levantó una base militar en el Archipiélago de Galápagos y la destruyó en 1946, tras la finalización de la guerra.

En 1986 con la presencia del Jefe del Comando Sur, se pretendió firmar un convenio para el establecimiento de la Escuela de las Américas y la instalación de Bases Militares en el Ecuador.

En 1987, en el gobierno de León Febres Cordero, más de 6.910 militares Norteamérica-nos del servicio activo y de reserva del Ejército y de la Guardia Nacional Norteaméricana, supervisados por el Comando Sur, integraron el grupo “Fuerza Tarea No. 1169”, durante 6 meses, participando en la operación militar “Abriendo Rutas” en la provincia de Napo.

En octubre de 1988, se realizaron los ejercicios navales “Maniobras UNITAS” y la operación “Horizonte Azul” y el peritaje técnico para la construcción de una carretera de 30 km. En la provincia de Manabí.

En la provincia del Napo comienza la construcción de un cuartel y se anuncia la construcción de otros 10 en varias zonas del país. De estos, tres se ubicarían en la Amazonía.

A mediados de 1998, militares ecuatorianos y norteamericanos participaron en ejercicio supuestamente contra el narcotráfico en la selva amazónica.

II ¿POR QUE SURGE EL PLAN COLOMBIA?

Estamos asistiendo a un momento de reanimación de la lucha de los pueblos. Hoy en América del Sur no existe pueblo que no enfrente las políticas neoliberales: la privatización de las áreas estratégicas de la economía, de la educación, la salud, la seguridad social. Junto a esto se libran importantes batallas por la conquista de cambios sociales profundos.

 Esto le preocupa al gobierno de los Estados Unidos, especialmente lo que ocurre en Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú.

 En el caso de nuestro país, en los últimos tres años hemos destituidos a dos gobiernos reaccionarios, se ha producido un alto nivel de confrontación, de respuesta violenta  y organizada de las masas, las mismas que van  afirmando en su mente la necesidad de ser gobierno, de ser poder.

 Como su patio trasero, en el que sus intereses económicos, políticos y militares son grandes, hoy tiene un eslabón débil de la cadena de dominación imperialista y donde se avizora la posibilidad de tiempos revolucionarios.

 En este contexto es que surge el Plan Colombia, impulsado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, utilizando al Presidente de Colombia, Andrés Pastrana como su gestor.

 Con este Plan, los Estados Unidos buscan regionalizar el conflicto a través de la conformación de un Ejército multinacional, el mismo que contará con parte de los Ejércitos de América del Sur, como fuerza de intervención para ahogar la lucha de los pueblos y garantizar el control político, económico y militar de la región.

 Se trata entonces de una estrategia político-militar, de la guerra total  contra los pueblos de

El Plan Colombia es un plan de confrontación militar, policial y judicial durante los próximos 6 años, bajo la excusa de la guerra contra el narcotráfico, pero que en el fondo lo que se trata es de cuidar los intereses de los yanquis en la Región Andina.

Solo así podemos entender lo que el 10 de agosto de 1999, Madeleine Albright, Secretaria de Estado de los Estados Unidos señaló: “Los problemas de Colombia se extienden más allá de sus fronteras y tienen implicaciones para la seguridad y estabilidad regionales. Para cambiar el curso de los contecimientos, el Presidente Pastrana debe emprender con esfuerzo abarcador, necesita y merece el apoyo internacional que se concentre en algo más que la intercepción y erradicación de las drogas”.

 Por eso es que el Presidente Pastrana presentó oficialmente al Gobierno de los Estados Unidos el Plan Colombia en septiembre de 1999, luego con el auspicio de los Senadores Dewine, Grassley y Coverdell, el 20 de octubre se entrega el Proyecto de ley S1758, en el Comité de Relaciones Exteriores del Congreso Norteamericano, el mismo que luego fue aprobado.

Es necesario entender que el Plan Colombia es un plan de confrontación militar, policial y judicial durante los próximos 6 años, bajo la excusa de la guerra

contra el narcotráfico, pero que en el fondo lo que se trata es de cuidar los intereses de los yanquis en la Región Andina.

 La lucha contra el narcotráfico que pregona los Estados Unidos en la práctica se convierte en una falsa moral, ya que valdría preguntarnos: ¿Por qué con toda la tecnología que tienen no han logrado controlar el ingreso de las dro-gas a través de sus fronteras?.

 ¿Por qué los Esta-dos Unidos no im-plementan un Plan para evitar el con-sumo de drogas?.

 ¿Por qué no se implementa un Plan para acabar con las grandes mafias de narcotraficantes que operan en Estados Unidos, Rusia, etc?.

 La respuesta a estas interro-gantes es una sola: la lucha contra el narcotráfico es solo un reiterado pretexto para mantener el control y el dominio en nuestros países.

Para ganar razón en la opinión pública de América y el mundo, el Departamento de los Estados Unidos ha diseñado tres versio-nes del Plan Colombia:

 1.      La auténtica que fue presentada a los Senadores Norteamericanos, motiván-doles a identificar el proceso colombiano y regional como una amenaza para su país y demandando su apoyo para los esfuerzos militares en tres focos geográficos, cuyo primer escenario a un año lo constituyen los Departa-mentos del Putumayo, Ca-quetá y Nariño que limita con el Ecuador. En los 2 años siguientes, el turno le toca al centro y al norte de Colombia.

2.      La de mostrar a la opinión pública la necesidad de la Paz y en la que se ignora la parte militar.

 3.      La destinada a la Comunidad Económica Europea en la que se destaca la Defensa de los Derechos Humanos y en donde se suprimen las refe-rencias al fortalecimiento mili-tar del Ejército y la policía colombianos.

III    ¿CÓMO SE INVOLUCRA EL ECUADOR EN EL PLAN COLOMBIA? 

 Durante el Gobierno de Mahuad, cediendo a las presiones de los Estados Unidos, contando con la complicidad y el apoyo de los sectores dominantes y sus partidos políticos, se ejecutó la vergonzosa firma del Acuerdo de Paz de Itamaraty en octubre de 1998, con el cual se refrendó el Protocolo de Río de Janeiro de 1942; en el que se consagró la pérdida de los derechos amazónicos del Ecuador y la desmembración de una nueva porción del territorio patrio, más de 14.000 kmen la Cuenca del Cenepa y Santiago.

 Este Acuerdo fue realizado por el interés del imperialismo norteamericano en aliviar el conflicto fronterizo Ecuador-Perú y concentrar la atención en la política contrainsurgente frente a Colombia.

 En la estrategia de regionalizar el conflicto y con el pretexto de combatir al narcotráfico, el gobierno entreguista    de Mahuad,  firmó con represen-tantes del gobierno norteamericano un acuerdo para permitir la instalación de una Base Militar  en   Manta,  que ahora se denomina Puesto Avanzado de la Base de Manta en el que permanecerán hasta 470 militares norteamericanos y operarán 8 aviones, como paso inicial para crear en el futuro un centro de operaciones de la Escuela de las Américas, en la Amazonía ecuatoriana.

Este Acuerdo de Cooperación entre los Gobiernos de Ecuador Estados Unidos concerniente al acceso y uso de los de las instalaciones en la Base de Manta, nunca fue tratado por el Pleno del Congreso Nacional.

 

Este Acuerdo de Cooperación entre el Gobierno de la República del Ecuador y el Gobierno de los Estados Unidos, concerniente al acceso y uso de los Estados Unidos de América, de las instalaciones en la Base de la Fuerza Aérea Ecuatoriana en Manta, para actividades aéreas antinarcóticos, nunca fue tratado por el Pleno del Congreso Nacional.

La Comisión Especia-lizada Permanente de Asuntos Internacionales y Defensa Nacional al conocer sobre este

Acuerdo resolvió: “hacer conocer al señor Presidente de H. Congreso Nacional su recomendación para que el Proyecto de “Acuerdo de Cooperación entre el Gobierno de la República del Ecuador y el Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, concernientes al ejercicio del derecho de acceso y uso por parte de los Estados Unidos de Norteamérica de las instalaciones en la Base de la Fuerza Aérea Ecuatoriana de la ciudad de Manta para actividades aéreas antinarco-ticas”, sea remitido al Ejecutivo para su debida aprobación”.

Esta resolución se aprobó el 10 de noviembre de 1999, con la asistencia de los Diputados Heinz Moeller, presidente de la Comisión y actual Canciller de la República;  Sixto Durán Ballén, del Partido Conservador; Elba González, de la Democracia Popular; Clemente Vásquez, del Partido Social Cristiano; Lorenzo Saa, de la Democracia Popular, así como en representación del Bloque de la Izquierda Democrática, el Dr. René Maugé Mosquera, con lo cual se violó los Art. 161, 171 y 183 de la Constitución de la República.

 Por ello  es que hemos presentado una demanda de inconstitucionalidad, porque constituye una violación flagrante de nuestra soberanía y un atentado a la independencia nacional.

Vale preguntarnos ¿por qué no se instaló una Base Militar en Colombia?. La respuesta es obvia, no se trata de una lucha contra el narcotráfico; se trata de una lucha contra los pueblos que quieren la liberación nacional.

 Nos ratificamos en que la presencia de las bases militares norteamericanas tienen el objeto de cercar a las organizaciones insurgentes de Colombia, controlar sus actividades y preparar una abierta intervención con Ejércitos de varios países a la vecina república, involucrando a las Fuerzas Armadas del Ecuador y las de otros países en el conflicto del Estado y el Ejército de Colombia, en abierto rompimiento de los principios de autodeterminación de los pueblos y la no ingerencia en los asuntos internos de otros países.

IV CONSECUENCIAS DE LA APLICACIÓN DEL PLAN COLOMBIA

 La aplicación del Plan Colombia producirá un escalonamiento de la guerra, cuyos efectos, serán sin duda, una mayor profundización del conflicto y por ende de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario.

 Traerá como consecuencia un mayor desplazamiento interno en Colombia que ahora asciende a 1’900.000 personas y un alto número de expulsados hacia los países fronterizos. Se dice por parte de la UNESCO, que serán por lo menos 350.000      personas      que   están   ubicados en las zonas del Caquetá y Putumayo.

Las regiones y zonas afectadas por el desplazamiento podrían ser el escenario de la violencia entrecruzada, entre la insurgencia, los paramilitares, el Ejército y la población.

 La extensión del conflicto a otras zonas y regiones localizadas en el Plan Colombia, conduciría en la práctica a que varias etnias indígenas virtualmente  desapa-rezcan.

 Los derechos fundamentales de las personas que viven en la zona de conflicto –sur de Colombia y norte    de   Ecuador-    quedarían  sujetos a decisiones militares y policiales como el de la libre circulación de personas, vehículos y alimentos.

 La aplicación en las zonas selváticas colombianas del hongo transgénico fusarium oxysporum en una versión  especial llamada ERYTHROXY, afectará los cultivos de banano, maíz, tomate, café, algodón, papa. El hongo se podrá propagar fácilmente por la selva sufriendo mutaciones que lo podrían convertir en un importante factor de destrucción de la biodiversidad, pero también afectará la salud de las personas causando enfermedades de la piel como queratitis, oncomicosis y micetomas, conforme lo han señalado estudios de Green eace y Sunghine Project

En la aplicación del Plan Colombia, de los 7.500 millones de dólares, el 85% serán destinados para financiar la guerra.

Dentro de la lógica de guerra planteada por los Estados Unidos y ante el temor de sufrir un nuevo Vietnam, trabajan para que sean los Ejércitos de los países colindantes los que realicen las tareas sucias; y, por ende, reportarán el mayor número de bajas. Con este fin han condicionado las ayudas a los gobiernos de Ecuador, Perú, Panamá, Venezuela, para más préstamos del Fondo Monetario Internacional y con ello aprobar los programas económicos.

 Para atenuar los resultados de esta intervención en donde Estados Unidos invierte en la guerra, han lanzado una “ofensiva diplomática” para que la Unión Europea financie la recons-trucción y atenuación de los efectos del Plan Colombia.

Por lo tanto, el Plan Colombia es en extremo peligroso para la integridad, unidad territorial y la paz de la Región Andina.

V RAZONES PARA OPONERNOS A LAS BASES YANQUIS

1.      Las bases no luchan contra el narcotráfico, al contrario son foco de narcotráfico, y esto es lógico ya que EE.UU es el principal consumidor de drogas.

Cuando estuvieron en Panamá, la prensa de ese país, en 1993, divulgó que una banda de narcotraficantes en complicidad con soldados yanquis estacionados en la zona introdujeron más de 100 kilos de cocaína en los EE.UU, antes de que la operación fuera descubierta y desbaratada por el Servicio de Aduanas.

 2.      Las Bases son un peligro y fuente de contaminación ambiental, allí se realizan pruebas y adiestramiento con armamentos peligrosos,  maniobras militares terrestres, navales y aéreas en las que usan aviones, tanques y navíos cargados con explosivos.

 En 1991 al informe de la Oficina General de Contabilidad de los EE.UU reveló que las instalaciones militares de EE.UU en diversos países son fuentes de contaminación “importantes” del   “suelo, la capa freática, los ríos y los puertos aledaños”.

El informe señaló además que el Departamento de Defensa “no respeta las leyes sobre protección del medio ambiente” en las Bases que existen en Japón, Corea, Filipinas, Alemania, Gran Bretaña e Italia en los que se efectuó la investigación.

 3.      Las Bases Militares convierten al país en un objetivo militar, esto ocurre cada vez que los EE.UU se han involucrado en conflictos bélicos.  Qué pasará en Manta, Sucumbíos, Esmeraldas, Carchi, Orellana?.  Nos meterán en una guerra que no queremos?.

 4.      Las Bases Militares son fuente de intervención política antipopular, las bases yanquis no “defienden la democracia”, sino los intereses militares e industriales de los EE.UU y cuando se sienten afectados intervienen e invaden los países.

 5.      Las bases son foco de contrabando, por medio de “conocidos” o familiares de los que residen o laboran en las Bases Militares, ya que obtienen libre de impuestos y aranceles artículos, comestibles, aparatos eléctricos, etc.

 6.      Las Bases Militares son fuente de enfermedades. Numerosos ciudadanos y ciudadanas de los países en donde han estado las Bases yanquis, han sido infectados por el SIDA u otras enfermedades.  Datos del Ministerio de Salud de Panamá, señalan que ese país centroamericano es el tercer país en la región con mayor índice de casos de SIDA, después de Honduras y Belice, según el periódico “La Prensa” del 13 de febrero de 1993, de los 431 casos de SIDA registrados en Panamá, 346 se debieron “a contactos sexuales con personal de las bases”.

 7.      Las Bases Militares son fuente de abusos en contra de los pobladores, es común el abuso y prepotencia del personal  miliar norteamericano en contra de los ciudadanos.  Estos incidentes nunca se aclaran, ni se castiga a los militares ya que los soldados, oficiales y personal gozan de inmunidad diplomática.

 8.      Los beneficios económicos que generarían las Bases Militares son pocos, así lo prueba el estudio oficial titulado Evaluación Económica del Retiro de las Bases Militares de Panamá, país que no logró un desarrollo armónico y tampoco se verá económicamente afectado con la salida de las bases yanquis.

Todo este panorama nos obliga a los ecuatorianos y ecuato-rianas patriotas, demócratas a unirnos y luchar contra las bases militares norteameri-canas, contra el Plan Colombia, contra la intervención en los asuntos internos de nuestros países.

Los trabajadores y los pueblos del Ecuador anhelamos la libertad y el progreso, aspiramos a la transformación del país; luchamos por la superación social y material; queremos una

 Patria nueva, independiente y soberana, somos luchadores infatigables por la democracia y el bienestar social

VI  TAREAS ANTIIMPERIALISTAS

1.    Continuar con la denuncia por todos los medios a nuestro alcance de la estrategia de los Estados Unidos en Colombia y la región Andina.

 2.    Desenmascarar el verdadero contenido guerrerista del Plan Colombia.

 3.    Organizar la lucha por la inmediata salida de las tropas norteamericanas de la Base de Manta.

 4.    Exigir que el Tribunal Constitucional declare la inconstitucionalidad del Acuerdo que permite el uso de la Base de Manta.

 5.    Levantar la solidaridad con la lucha del pueblo colombiano, con las organizaciones populares, políticas de izquierda, revolucionarias, con las organizaciones guerrilleras.

 6.    Propagandizar al interior de las Fuerzas Armadas, la nefasta consecuencia que para ellos significará el ser utilizados en el Plan Colombia.

 7.             Defender la soberanía nacional y el principio de la autodoterminación de los pueblos.

 8.             Trabajar por la conformación de un gran Frente Aniimperialista en el que participen  las organizaciones populares, partidos políticos democráticos de izquierda, personalidades patrióticas.

  .

[INICIO] [DEMANDA IESS] [PROYECTOS] [HECHOS IMPORTANTES] [HISTORIA MPD] [LEY EDUCACION] [BASES MANTA] [POESIA] [PLAN COLOMBIA]